jueves, 15 de diciembre de 2011

Lectura del libro: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas.

CAPÍTULO VIII: LA PLANEACIÓN Y LA EVALUACIÓN PARA LA CALIDAD
Resumen
Al inicio de este capítulo Schmelkes (1995) nos dice que la búsqueda de la calidad se inicia con el reconocimiento de la existencia de un problema el cual puede ser de dos tipos: una preocupación por los resultados deficientes que la escuela está produciendo, o una preocupación por los procesos deficientes que la escuela está desarrollando. Cuando el director se involucra en el problema y genera una o varias ideas de cómo las cosas pueden ser mejores, esa idea se tiene que convertir en plan. Por eso, la planificación es un aspecto importantísimo en los procesos de mejoramiento de la calidad. (pp. 89-90)
Shmelkes (1995) menciona que la idea se convierte en plan cuando se conoce el problema, sus causas y sus posibles soluciones, un plan debe elaborarse en equipo, el plan debe comenzar por estabilizar los procesos o definir la estabilidad existente es decir, descubrir qué se hace y qué se logra generalmente, se deben diseñar los resultados deseados, qué resultados queremos lograr. Es importante que nos fijemos metas realistas, no utópicas ni idealistas, ya habrá ocasión, en futuros ciclos proponernos estándares más elevados. El plan debe privilegiar los procesos de prevención del problema, generalmente, un problema como el de deficientes logros no tiene una sola causa y sólo atacando las causas se previenen los problemas, y sólo previniéndolos se resuelve de raíz. El plan debe privilegiar la disminución de las variaciones por encima de la elevación del promedio y si esto se ignora estaríamos incurriendo en una falta de equidad y atentando contra la justicia. (pp. 91-93)
Asimismo, Schmelkes (1995) a partir de lo anterior establece que el plan se pone en práctica y se monitorea, puesto que un plan pretende modificar procesos, es necesario que las prácticas consideradas necesarias para modificarlos se revisen en forma permanente por parte del propio equipo que las definió. A esta revisión continua se le llama monitoreo, a diferencia de la evaluación, que revisa los resultados. El monitoreo se refiere a la actuación de las personas en sus prácticas cotidianas, es trabajo grupal y es el fortalecimiento del diálogo con nuestros beneficiarios. (pp. 95-96)
Finalmente tenemos lo siguiente: “En educación, la evaluación es una práctica común. El problema es que sólo se evalúa, no se monitorea. La evaluación sin monitoreo no permite mejorar la calidad, solamente constatar su presencia o ausencia” (Schmelkes, 1995, p. 97)

Bibliografía
Schmelkes, S. (1995). La planeación y la evaluación para la calidad. En: “Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas”. (pp. 89-100). México D.F., Secretaría de Educación Pública (Biblioteca para la actualización del maestro)


Mi opinión…
Considero que la planeación y la evaluación son primordiales para lograr concretar cualquier tipo de proyecto debido a que sólo así se puede llevar un monitoreo acerca de lo que se está realizando y posteriormente revisar lo que se ha venido logrando, sin dejar a un lado que la colaboración de todos sigue siendo fundamental para el logro de cualquier meta.
Este capítulo tiene relación con lo que hemos venido revisando en el ProNaE 2001-2006 pues recuerdo aquí se habla de que el logro de la calidad se debe asumir como tarea y responsabilidad colectiva, además se menciona que la evaluación debe ser permanente y sistémica y se debe tomar como un importante instrumento de gestión lo cual se complementaria con lo de este capítulo al mencionar que la evaluación se debe monitorear pues de lo contrario de nada serviría hacer un sinfín de acciones enfocadas a la evaluación si estas no son permanentes y sistémicas tal como se expresa en el ProNaE.

Referencia
SEP. (2001), “Educación básica”, en Programa Nacional de Educación 2001-2006, México, pp.105-158.

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